Qué es la cesión de remate y cómo funciona como inversión

Escalera de un juzgado español, sede del procedimiento de subasta y cesión de remate

Un juzgado adjudica un inmueble en subasta por 120.000 euros. El adjudicatario no es quien va a quedarse con la vivienda: antes de que se dicte el decreto de adjudicación, cede su derecho a un tercero, que es quien finalmente inscribe el inmueble a su nombre. Ese tercero ha entrado en la operación sin pujar en la subasta, con la posición ya consolidada y a un precio negociado. Eso es una cesión de remate.

Es una de las vías menos conocidas para invertir en activos inmobiliarios en España, y también una de las que más se malinterpreta. Este artículo explica qué es exactamente, cómo funciona el proceso y qué hay que comprobar antes de entrar.

Qué es una cesión de remate

La cesión de remate es la transmisión, a favor de un tercero, del derecho a que se adjudique un inmueble rematado en una subasta judicial. El adjudicatario original cede su posición antes de que el bien se inscriba definitivamente a su nombre. El cesionario ocupa su lugar y la adjudicación se formaliza directamente en él.

La figura está regulada en la Ley de Enjuiciamiento Civil. El matiz jurídico que casi nadie explica bien es quién tiene la facultad de ceder: por regla general corresponde al ejecutante —el acreedor que insta la ejecución—, no a cualquier postor.

Cómo funciona: del adjudicatario al cesionario

El cedente es quien tiene el derecho de adjudicación tras la subasta. El cesionario es el inversor que adquiere ese derecho. La negociación se produce con una parte cuyo interés principal suele ser la liquidez y el cierre del expediente, no maximizar el precio de venta. Esa asimetría de intereses es lo que abre margen para entrar por debajo del valor de mercado.

El proceso, fase a fase

En Albenta una cesión de remate recorre cinco fases: identificación del activo; análisis económico del deudor y de los ocupantes; adquisición por la vía de la cesión; recuperación posesoria; y desinversión. Ninguna se salta.

Diferencia con compra directa en subasta

En la puja directa el inversor compite con otros postores y asume la incertidumbre del resultado. En la cesión de remate se entra sobre una adjudicación ya producida, con el resultado conocido y el precio pactado con el cedente. La contrapartida es que hay que identificar la operación y analizar el expediente antes de que se cierre la ventana de formalización.

Dossier de operación cerrado sobre superficie oscura, formato en que Albenta Circle presenta los activos a sus inversores
Cesión

Qué es la cesión de remate y cómo funciona como inversión

Riesgos reales y cómo se mitigan

La cesión de remate no es un producto sin riesgo. En la práctica, los dos riesgos que más pesan son el tiempo y la toma de posesión. El tiempo viene de que son activos en procedimiento judicial; la posición jurídica es sólida, pero la lentitud de los tribunales dilata los plazos. Lo mitigamos con colaboradores a nivel nacional que hacen seguimiento presencial en los juzgados.

La toma de posesión depende de quién ocupe el inmueble. Antes de entrar analizamos al deudor o inquilino, entre otras cosas para descartar situaciones de vulnerabilidad que pueden condicionar el lanzamiento. La garantía última es el inmueble: si el crédito se compró por debajo de su valor, existe un colchón que limita la exposición.

Preguntas frecuentes

¿Es legal la cesión de remate? Sí. Es una figura reconocida y regulada en la legislación procesal española, dentro del procedimiento de ejecución.

¿Qué plazo hay para formalizarla? Existe un plazo tasado tras el pago del precio del remate y antes del decreto de adjudicación. Depende del expediente y del juzgado, por lo que debe verificarse caso a caso.

¿Quién responde de las cargas del inmueble? Las cargas anteriores que no se cancelan con la ejecución pueden subsistir y afectar al adquirente. De ahí la importancia de la comprobación registral previa.

¿Se puede ceder a precio cerrado? El precio de la cesión se negocia entre cedente y cesionario. Cada operación tiene sus propias condiciones.

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